El 22 de abril de 1870 nació uno de los más geniales teóricos y políticos del proletariado: Vladimir Ilich Lenin.
Nadie, como él, fue capaz de interpretar toda la profundidad, toda la esencia y todo el valor de la teoría marxista. Nadie, como él, fue capaz de interpretar esa teoría y llevarla adelante hasta sus últimas consecuencias. Nadie, como él, fue capaz de desarrollarla y de enriquecerla en la forma en que él lo hizo.
Lenin fue una persona con un gran sentido del deber revolucionario. Como teórico y político legó una doctrina revolucionaria, resultado de la aplicación consecuente del marxismo en nuevas condiciones históricas, y su labor rebasó los límites de su patria, convirtiéndolo en inspirador del movimiento comunista mundial.
Los enemigos del comunismo han tratado de demonizarlo, han tratado de negar la dimensión histórica de su pensamiento y acción.
Lenin encontro el campo de la acción concreta para llevar la teoría a la práctica.
Entre sus aportes al marxismo y al progreso de la humanidad se destacan su teoría del imperialismo como última fase del desarrollo capitalista, la creación del partido de nuevo tipo, la revolución socialista y la dictadura del proletariado, la relación indisoluble entre la liberación nacional y la liberación social.
Se caracterizo por ser una persona con una voluntad infatigable, congran fuerza mental y mucha modestia, que se distinguía por su socialibilidad y disposición.
Fue un hombre verdaderamente excepcional, un genio que encontró el camino a la libertad y el bienestar de los trabajadores, campesinos y todos los pobres.
Para todo comunista y revolucionario honesto la obra y la vida de Vladimir Ilich Lenin constituyen, por sí mismas, objeto de permanente admiración.
La democracia capitalista según Lenin:
Democracia para una minoría insignificante, democracia para los ricos: ésa es la democracia de la sociedad capitalista. Si observamos más de cerca el mecanismo de la democracia capitalista, veremos siempre y en todas partes restricciones y restricciones de la democracia: en los detalles "pequeños", supuestamente peuqueños, del derecho de sugrafio (censo de sentamiento,exclusión de la mujer etc.), en la técnica de las instituciones representativas , en los obstáculos efectivos que se oponen al derecho de reunión (¡los edificios públicos no son para los "miserables"!), en la organización puramente capitalista de la prensa diaria, etc.,etc.
Estas restricciones, excepciones, exclusiones y trabas impuestas a los pobres parecen insignificantes,sobre todo a quienes jamás han sufrido la penuria ni han estado en contacto con la vida cotidiana de las clases oprimidas (que es lo que les ocurre a las nueve décimas partes, si no al noventa y nueve por ciento, de los publicistas y políticos burgueses); pero, en conjunto estas restricciones excluyen, eliminan a los pobres de la política, de la participación activa en la democracia.
Marx percibió magníficamente esta esencia de la democracia capitalista al decir en su análisis de la experiencia de la Comuna; ¡a los oprimidos se les autoriza para decidir una vez cada varios años qué mandatarios de la clase opresora han de representarlos y aplastarlos en el Parlamento!
Pero, partiendo de esta democracia capitalista -inevitablemente estrecha, que repudia por debajo de la cuerda a los pobres y que es, por tanto, una democracia profundamente hipócrita y falaz-, el desarrolo progresivo no discurre de modo sencillo, directo y tranquilo "hacia una democracia cada vez mayor", como quieren hacernos creer los profesores liberales y los oportunistas pequeños burgueses.
No. El desarrollo progresivo, es decir, el desarrollo hacia el comunismo, pasa por la dictadura del proletariado, y sólo puede ser así, ya que no hay otra fuerza ni otro camino para romper la resistencia de los explotadores capitalistas.




No hay comentarios:
Publicar un comentario