jueves, 24 de abril de 2014

Ramón Acin.

Ramón Acín fue uno de esos Maestros excepcionales que tenemos la obligación de reivindicar y dar a conocer a las generaciones actuales y futuras. Para empezar, era un profesor «que no suspendía». Él garantizaba el aprobado a todos y prometía dedicarse en cuerpo y alma a los que deseaban de verdad aprender; y a éstos que querían aprender de verdad les exigía todo lo que era necesario para educarlos, para sacar lo mejor de sus talentos. Todos sus alumnos hablan de él como de un profesor exigente.

El hecho de no suspender, que pudiera parecer al lector un esnobismo, o una dejación de su responsabilidad como profesor, es, sin embargo, para nosotros, uno de los aspectos más fundamentales de su concepción acerca de la enseñanza. Él estaba en contra de los programas, de los exámenes, de la enseñanza reglada, que empobrece la mente y obliga al profesor a clasificar a los alumnos en función de unos criterios que nada tienen que ver con el verdadero talento. Por eso los liberaba desde el comienzo del curso de esta espada de Damocles y les invitaba a trabajar para aprender y no para aprobar, que es lo que suele suceder cuando todo depende de un examen y de una nota clasificatoria. Los exámenes y las notas deforman y corrompen la verdadera esencia del aprendizaje.


Ramón Acín era un amante del trabajo de campo, es decir, que acostumbraba a salir con sus alumnos al parque, a la naturaleza, para realizar bocetos y tomar apuntes directamente de la realidad; luego, en el estudio, se completaban los dibujos con la mirada atenta del profesor que desea un buen producto final, que pone su sabiduría y experiencia al servicio de los que desean aprender. Y lo hacía con mucha delicadeza, pero al mismo tiempo, con un gran rigor. Con trato afable, con actitud positiva y con un acentuado sentido del humor, conseguía siempre lo mejor. Era exigente, pero daba los mejores consejos y tenía toda la paciencia del mundo para con ellos y ellas. Para que se produzca el verdadero aprendizaje es necesario que exista una corriente afectiva entre el que enseña y el que aprende; ésta es una regla de oro de la pedagogía.


Republicano y anarquista
El republicanismo en Acín formó parte de su compromiso político, aparte de ser siempre un anarquista, en él no hubo virajes hacia otras ideologías, siempre manifestó sus simpatías con la República como régimen político. Antes de 1920 fundó con otros oscenses la Agrupación Libre, en la que se pretendía integrar a todas las tendencias republicanas y de izquierda con el objetivo de crear plataformas de choque contra el caciquismo oscense.

En plena dictadura primorriverista, en 1926, Ramón Acín, desde Huesca, estuvo comprometido en la  "Sanjuanada"(tiene cojones la palabra siendo sanjuandarra) cuyo objetivo no sólo era acabar con la Dictadura de Primo de Rivera sino también proclamar la República. 

Sindicalista, autocrítico y tolerante
Como anarquista y sindicalista, nunca dejó de serlo, Ramón Acín postuló siempre por la práctica sindical reivindicativa, huyendo de enfrentamientos violentos. Siempre creyó que a través de la educación y de la formación se hacía a los hombres libres y tolerantes. Huyó de la polarización social extrema en todo momento. Si en un principio, en sus escritos hubo radicalidad y algún que otro exabrupto, con el paso de los años los fue limando y atenuando. Autocrítico, confesaba que con la trayectoria escogida en sus primeros años de militancia a pocos hubiera convencido.



Nada más empezar el Alzamiento Nacional, convencido de que en cuestión de días se iba a sofocar, se dejó llevar por la actitud un tanto pusilánime del gobernador civil Carrascosa, de no armar al pueblo el 18 de julio por más que lo demandasen las organizaciones sociopolíticas. Él mismo fue víctima de su pacifismo, escondido en su propia casa, buscado por los falangistas oscenses que cada dos por tres importunaban a Conchita Monrás, fue fusilado en las tapias del cementerio de Huesca el 6 de agosto de 1936, su esposa lo sería días después.

José de Tapia, le dedicó estas letras,
Si en tus históricas construcciones guardas tesoros de artistas que huyeron de nosotros; si tu Catedral, con su soberbio retablo; tu San Pedro el Viejo, tus Casas Consistoriales, tu Palacio de los Reyes, y tantos otros monumentos notables que encierras hacen detener al viajero y lo extasían con- sus grandezas, permítenos a nosotros, soñadores y mágicos creadores del mañana, detenernos ante tu más humano, más grande y más sublime artista.


Te hablamos de Acín, del hombre artista o del artista hombre, del hombre bueno que quiso encontrar palabras para poner en otros sus más nobles y bellas cualidades; del hombre sencillo que poco a poco, silenciosamente, va reuniendo en la casa encantada cantidades para nosotros fantásticas de cosas bellas, cosas únicas, de cosas mágicas que hacen saltar al corazón y derramarse al alma.
Acín es tu artista supremo; tú así lo reconocerás. Él creará cosas inimitables, pero su obra mayor y mejor, su más difícil obra, su obra de gran maestro y gran artista, ya te la ha donado.

Su mejor obra es su VIDA.

Nosotros no sabíamos desprendernos de los impalpables lazos que nos ligaban a aquella casa. Nosotros estrechábamos aquellas tibias manitas de la más genial realización artística y sentíamos hondamente el dolor de tener que romper aquel encanto que nos embargaba haciéndonos vibrar en emociones desconocidas. Para vosotras, bellas Sol y Katia, el recuerdo y la añoranza más ardientemente sentidos de un padre y un maestro.

Vuestra bella imagen perdurará a través de los más fuertes temporales de nuestra existencia poderosamente enmarcada por las siluetas sublimes de quienes la sabia Natura os deparó por creadores.

William Hearst.

"William Hearst, un amigo de Hitler", 
en el pasado los medios de comunicación también eran como ahora. 


   William Randholph Hearst era un multi-millonario norteamericano que ayudó a los nazis en la guerra psicológica contra la URSS. Hearst era un redactor norteamericano conocido como ”el padre” de la prensa amarilla y sensacionalista.

   William Hearst comenzó la carrera de redactor en 1885 cuando su padre, George Hearst (millonario de la industria minera, senador y redactor), le regaló la dirección del periódico San Francisco Daily Examiner. Así comenzó también el imperio periodístico de Hearst que de una manera definitiva dejaría huellas profundas en la vida diaria y en los conceptos de los norteamericanos.

   Después de la muerte de su padre, William Hearst vendió todas las acciones de la industria minera que heredó y comenzó a invertir el capital en los medios de comunicación. La primera compra que hizo fue el New York Morning Journal, un periódico de tipo tradicional que Hearst transformó totalmente en un diario sensacionalista.

   Las noticias eran compradas a cualquier precio y cuando no había crueldades o crímenes violentos para contar, los periodistas y fotógrafos debían de ”arreglar” el asunto y justamente esta es una de las carecterística de la ”prensa amarilla” escribir mentiras y crueldades arregladas como verdades.
   Las mentiras de Hearst lo hicieron millonario y una de las personas más importantes del mundo del periodismo, siendo en 1935 uno de los hombres más ricos del mundo con una fortuna avaluada en 200 millones de dólares.

   Después de la compra del Morning Journal, Hearst continuó comprando y fundando periódicos y semanarios por todos los EE UU. En la década de los años cuarenta, William Hearst era propietario de 25 periódicos, 24 semanarios, 12 emisoras de radio, 2 agencias de noticias, un servicio informativo para el cine, la empresa cinematográfica Cosmopolitan y mucho más. En 1948 compró una de las primeras estaciones de televisión de los EEUU, la WBAL-TV en Baltimore. La prensa de Hearst vendía ¡13 millones de ejemplares! y tenía cerca de ¡40 millones de lectores al día! ¡Casi un tercio de la población adulta de USA leía diariamente la prensa de Hearst! Y aún más, millones de personas en el mundo recibían la información de la prensa de Hearst através de las agencias de noticias, películas y una serie de revistas que eran traducidas y editadas en grandes cantidades en todo el mundo.

   Las cifras anteriormente mencionadas muestran muy bien de que manera el imperio de Hearst influenció la vida política norteamericana y la vida política del mundo en general durante muchos años. Entre otras cosas por ejemplo: en contra de la participación de EE UU al lado de la URSS en la Segunda Guerra mundial y las campañas anti-comunistas de McCarty en la década de los años cincuenta.

   Las ideas de William Hearst eran extremadamente conservativas, nacionalistas y anti-comunistas. Su política era una política de extrema derecha. En 1934 hizo un viaje a Alemania donde fue recibido por Hitler como invitado y amigo.

   Después de este viaje, los periódicos de Hearst se volvieron aún más reaccionarios y siempre con artículos en contra del socialismo, en contra de la Unión Soviética  y en especial en contra de Stalin.
   Hearst intentó tambien utilizar abiertamente sus periódicos para hacer propaganda nazi através de una serie de artículos de Herman Göring, la mano derecha de Hitler. Pero producto de las protestas de muchos lectores fue obligado a suspender la publicación y retiró los artículos de Göring.

   Después de visitar a Hitler, los periódicos sensacionalistas de Hearst salían llenos de ”revelaciones” sobre acontecimientos terribles en la Unión Soviética. Asesinatos, genocidios, trabajo esclavo, lujo de los gobernantes y muerte para el pueblo eran a diario las grandes ”noticias”. El material era entregado a Hearst por la Gestapo, la policía política de la Alemania nazi.

   En las primeras páginas de los periódicos había muchas veces caricaturas con imágenes falsas de la Unión Soviética donde Stalin era retratado como un asesino cuchillo en mano. No debemos olvidar que estos artículos eran leidos por ¡40 millones de personas en los EE UU y millones en otras partes del mundo!

domingo, 20 de abril de 2014

Carta de Franco al Furher (Traducido)


EL PARDO, 26 February 1941
DEAR FÜHRER:

Your letter of the 6th makes me wish to send you my reply promptly, since I consider it necessary to make certain clarifications and confirmation of my loyalty.

I consider as you yourself do that the destiny of history has united you with myself and with the Duce in an indissoluble way. I have never needed to be convinced of this and as I have told you more than once, our Civil War since its very inception and during its entire course is more than proof. I also share your opinion that the fact that Spain is situated on both shores of the Strait forces her to the utmost enmity toward England, who aspires to maintain control of it.

We stand today where we have always stood, in a resolute manner and with the firmest conviction. You must have no doubt about my absolute loyalty to this political concept and to the realization of the union of our national destinies with those of Germany and Italy. With the same loyalty, I have made clear to you since the beginning of these negotiations the conditions of our economic situation, the only reasons why it has not been possible up to now to determine the date of Spain's participation.

These are my answers, dear Fuehrer, to your observations. I want to dispel with them all shadow of doubt and declare that I stand ready at your side, entirely and decidedly at your disposal, united in a common historical destiny, desertion from which would mean my suicide and that of the Cause which I have led and represent in Spain. I need no confirmation of my faith in the triumph of your Cause and I repeat that I shall always be a loyal follower of it.

Believe me your sincere friend, with my cordial greetings,
F. FRANCO
To:
His Excellency ADOLF HITLER
Führer of the German People



EL PARDO, 26 de febrero de 1941 

Querido FÜHRER: 
tu carta del día 6 me hace desear enviarle mi respuesta con prontitud, ya que considero que es necesario hacer algunas aclaraciones y confirmación de mi lealtad. 

Considero como usted mismo lo que el destino de la historia ha unido te conmigo mismo y con el Duce de manera indisoluble. Nunca he necesitado estar convencido de esto y como lo dije más de una vez, nuestra guerra Civil desde su concepción y durante todo su trayecto es una prueba más. También comparto su opinión de que el hecho de que España se encuentra en ambas orillas del estrecho obliga a la mayor enemistad hacia Inglaterra, que aspira a mantener el control de ella. 

Estamos parados hoy donde nos hemos siempre estaba parado, en forma decidida y con la convicción más firme. No debe tener ninguna duda sobre mi lealtad absoluta a este concepto político y a la realización de la Unión de nuestros destinos nacionales con los de Alemania e Italia. Con la misma lealtad, he dejado claro que desde el comienzo de las negociaciones de las condiciones de nuestra situación económica, las únicas razones por qué no ha sido posible hasta ahora determinar la fecha de la participación de España. 

Estas son mis respuestas, Estimado Fuehrer, a sus observaciones. Quiero disipar toda sombra de duda con ellos y declaro que estoy dispuesto a tu lado, enteramente y decididamente a su disposición, Unido en un destino histórico común, deserción de que significaría mi suicidio y la causa que han llevado y representan en España. Necesito confirmación de mi fe en el triunfo de su causa y repito que yo siempre seré un leal seguidor de él.

Créeme tu amigo sincero, con mis saludos cordiales,

 F. FRANCO a: su excelencia ADOLF HITLER 
Führer del pueblo alemán


QUE NO SE LE OLVIDE A NADIE. 

martes, 15 de abril de 2014

Liudmyla Pavlichenko.

Lyudmila Pavlichenko, la mejor francotiradora del Ejército Rojo.

Hace diez años la película “Enemigo a las puertas” no solo lanzó a la fama a Jude Law como actor sino que también nos permitió descubrir la figura del francotirador soviético Vasili Záitsev, todo un mito en la antigua URSS. 
  

Esta fantástica película de Jean-Jacques Annaud, con una espectacular escena inicial de la Batalla de Stalingrado, explica la historia del francotirador soviético más famoso de la Segunda Guerra Mundial, que, al parecer (aun no está del todo claro), disputó entre las ruinas de Stalingrado un sangriento duelo de puntería con otro francotirador alemán, el Mayor König.

  

Pero lo cierto es que la Unión Soviética también tuvo a su heroína particular durante la cruenta guerra contra los nazis, del mismo modo que Vasili Záitsev fue una francotiradora oriunda de Ucraina como él.


 Lyudmila Pavlichenko, que así se llamaba, aprendió el oficio de francotiradora de forma amateur en un club de tiro mientras estudiaba en la Universidad de Kiev. Poco podía imaginar ella que esa afición la convertiría en uno de los mitos del Ejército Rojo.
Pese a las reticencias iniciales de los reclutadores que querían enrolarla en el cuerpo de enfermeras, la soldado Lyudmila consiguió salirse con la suya y entró a formar parte de la 25ª División de Infantería. Armada con un rifle de cerrojo Mosin-Nagant soviético 
(adaptado para el tiro de precisión con una mira de cuatro aumentos) pronto destacó por su increíble puntería: en sus dos primeros de servicio en Odesa abatió a 187 soldados y oficiales alemanes. Pese a todo los alemanes ocuparon la zona y su unidad tuvo que ser desplazada al cerco de Sevastopol, en la Península de Crimea, donde ya con el grado de Teniente fue mencionada por el Consejo del Ejército Soviético del Sur debido a sus 257 alemanes abatidos. En total le contabilizaron 309 bajas durante el período en el que combatió durante la Segunda Guerra Mundial, 36 de los cuales eran francotiradores como ella.


En junio de 1942 fue herida por fuego de mortero y retirada de combate ya como heroína oficial del Ejército Rojo. Entonces la potente maquinaria de propaganda soviética se puso en marcha y Lyudmila fue enviada a Canadá y Estado Unidos donde fue recibida como un héroe. Con esta visita se convirtió en el primer ciudadano soviético en ser recibido por el Presidente de los Estados Unidos, donde realizó multitud de conferencias y discursos. A su regreso a la Unión Soviética recibió la Estrella de Oro de la condecoración de Héroe de la Unión Soviética y el rango de Comandante y pasó el resto de la guerra en la retaguardia como instructora de francotiradores.
Pero Lyudmila no fue la única, se cree que más de 2.000 francotiradoras sirvieron en el Ejército Rojo, de las cuales solo sobrevivieron unas 500. Heroínas anónimas que perecieron en algunas de las batallas más sangrientas de la II Guerra Mundial.
Lyudmila murió el 10 de Octubre de 1.974 en Moscú, está enterrada en el Cementerio Novodevichy en Moscú.

domingo, 13 de abril de 2014

Lenin, visto por un servidor.

El 22 de abril de 1870 nació uno de los más geniales teóricos y políticos del proletariado: Vladimir Ilich Lenin.

Nadie, como él, fue capaz de interpretar toda la profundidad, toda la esencia y todo el valor de la teoría marxista. Nadie, como él, fue capaz de interpretar esa teoría y llevarla adelante hasta sus últimas consecuencias. Nadie, como él, fue capaz de desarrollarla y de enriquecerla en la forma en que él lo hizo.
Lenin fue una persona con un gran sentido del deber revolucionario. Como teórico y político legó una doctrina revolucionaria, resultado de la aplicación consecuente del marxismo en nuevas condiciones históricas, y su labor rebasó los límites de su patria, convirtiéndolo en inspirador del movimiento comunista mundial.



Los enemigos del comunismo han tratado de demonizarlo, han tratado de negar la dimensión histórica de su pensamiento y acción.
Lenin encontro el campo de la acción concreta para llevar la teoría a la práctica. 
Entre sus aportes al marxismo y al progreso de la humanidad se destacan su teoría del imperialismo como última fase del desarrollo capitalista, la creación del partido de nuevo tipo, la revolución socialista y la dictadura del proletariado, la relación indisoluble entre la liberación nacional y la liberación social.
Se caracterizo por ser una persona con una voluntad infatigable, congran fuerza mental y mucha modestia, que se distinguía por su socialibilidad y disposición. 
Fue un hombre verdaderamente excepcional, un genio que encontró el camino a la libertad y el bienestar de los trabajadores, campesinos y todos los pobres. 
Para todo comunista y revolucionario honesto la obra y la vida de Vladimir Ilich Lenin constituyen, por sí mismas, objeto de permanente admiración.



La democracia capitalista según Lenin:
Democracia para una minoría insignificante, democracia para los ricos: ésa es la democracia de la sociedad capitalista. Si observamos más de cerca el mecanismo de la democracia capitalista, veremos siempre y en todas partes restricciones y restricciones de la democracia: en los detalles "pequeños", supuestamente peuqueños, del derecho de sugrafio (censo de sentamiento,exclusión de la mujer etc.), en la técnica de las instituciones representativas , en los obstáculos efectivos que se oponen al derecho de reunión (¡los edificios públicos no son para los "miserables"!), en la organización puramente capitalista de la prensa diaria, etc.,etc.
Estas restricciones, excepciones, exclusiones y trabas impuestas a los pobres parecen insignificantes,sobre todo a quienes jamás han sufrido la penuria ni han estado en contacto con la vida cotidiana de las clases oprimidas (que es lo que les ocurre a las nueve décimas partes, si no al noventa y nueve por ciento, de los publicistas y políticos burgueses); pero, en conjunto estas restricciones excluyen, eliminan a los pobres de la política, de la participación activa en la democracia.
Marx percibió magníficamente esta esencia de la democracia capitalista al decir en su análisis de la experiencia de la Comuna; ¡a los oprimidos se les autoriza para decidir una vez cada varios años qué mandatarios de la clase opresora han de representarlos y aplastarlos en el Parlamento!
Pero, partiendo de esta democracia capitalista -inevitablemente estrecha, que repudia por debajo de la cuerda a los pobres y que es, por tanto, una democracia profundamente hipócrita y falaz-, el desarrolo progresivo no discurre de modo sencillo, directo y tranquilo "hacia una democracia cada vez mayor", como quieren hacernos creer los profesores liberales y los oportunistas pequeños burgueses.
No. El desarrollo progresivo, es decir, el desarrollo hacia el comunismo, pasa por la dictadura del proletariado, y sólo puede ser así, ya que no hay otra fuerza ni otro camino para romper la resistencia de los explotadores capitalistas.
Última foto de Lenin con vida. 

viernes, 11 de abril de 2014

¿Quien fue Trosky?

¿Quien fue Trotsky?

Trotsky fue de 1904 a 1914 un declarado enemigo de Lenin. En 1904 le acusó de ser un dictador, autócrata asiático, revolucionario burgués y escisionista fanático en su folleto “Nuestras tareas políticas”. Se opuso a la teoría leninista del partido. Trotsky fue un dirigente menchevique opuesto a los bolcheviques. Se opuso a la tesis de Lenin sobre la transformación de la revolución democrático-burguesa en socialista oponiéndole su teoría sobre la “revolución permanente”.

Eso le llevaría a negar la construcción del socialismo en la URSS si no triunfaba una revolución socialista en Occidente. La Revolución de la clase obrera europea occidental en los años 20 y 30 fué aplastada en sangre (Finlandia, Hungría, Polonia, Bulgaria, Baviera, Berlín, Milán, España) y el tiempo quitó completamente la razón a Trotsky. 

Otra discrepancia grave de Trotsky con el leninismo es negar el papel revolucionario del campesinado y en 1905 lanzó la consigna “¡No al Zar, gobierno obrero!” que olvidaba por completo a este importante sector social. 
En 1913 escribió al menchevique Chjeidze que “el leninismo descansa por completo en estos momentos en la mentira y la falsificación y lleva en su seno el elemento emponzoñado de su propia desintegración” . 



En la conferencia de Zimmerwald de 1915 se sigue oponiendo a Lenin. 
Hasta 1917 mantiene una posición ante la cuestión nacional opuesta a la de Lenin y similar a la de Rosa Luxemburgo, negando el derecho de autodeterminación. 
En julio de 1917 el Partido Comunista de Rusia (es decir, tres meses antes de la revolución) acepta el ingreso del grupo heterogéneo que lidera Trotsky llamado Meyrayontsi formado por 4 mil militantes. Trotsky no se opuso al plan de Lenin de desencadenar la insurrección pero propuso aplazarla hasta el II Congreso de los Soviets. Se vuelve a oponer en la cuestión de la paz de Brest-Litovsk de diciembre de 1917, lo que le lleva a dimitir de su puesto de Comisario del Pueblo para las relaciones internacionales. 

En 1919 tiene el principal momento de gloria de su vida al dirigir y organizar el Ejército Rojo aunque una llamada “oposición militar” comunista le critica por dar empleo y mando en el mismo a 50 mil ex oficiales zaristas. 
El 5 de marzo de 1920 Trotsky ordena el exterminio de los marinos revolucionarios de Kronstadt levantados contra el gobierno bolchevique. 

En el X Congreso del partido vota por la prohibición de las corrientes internas aunque después de muerto Lenin, proclama la libertad de fracciones para “intentar socavar la unidad del Partido” 
Se opone a la “Nueva política económica” (NEP) lanzada por Lenin y escribe su folleto Nuevo Curso. 

En 1921 defiende al partido menchevique de Georgia pasado a la contrarrevolución. 
En 1924 el Partido Bolchevique lanza una primera campaña contra el trotskismo. 
En 1936 escribe su libro La Revolución traicionada afirmando que “no existe el menor socialismo en la URSS”, convocando el derrocamiento violento del poder soviético y vaticinando la derrota soviética en la inminente guerra contra la Alemania nazi. Obviamente el libro es acogido por todas las fuerzas reaccionarias dispuestas a destruir la Unión Soviética. 



Como dice un francés, “la última cosa que le pasó por la cabeza fué un piolet enviado por correo certificado por Stalin” , acción llevada a cabo por el comunista Ramon Mercader, que tras una fuerte discusión con él le hundió su piolet en el cráneo gritando “No eres mas que un cabron! Esto es lo que mereces” .

jueves, 10 de abril de 2014

Primera parte. Mi comunismo.


Primera Parte.
 Mi pequeña investigación juntó con unas reflexiones personales, 
¿Tan malo era el comunismo? 

 En su día, un servidor, se hacia muchas preguntas y más preguntas, con el tiempo entre mis lecturas aparecieron personajes históricos, soy un amante de la historia, y como no la historia de la antigua U.R.S.S., me conquisto de sus encantos e ideología, después de muchos años empece a leer y a tertuliar sobre el comunismo con mis amigos, diferentes grupos sociales,  y cuando te insisten con algo con tanta constancia, con tanta exageración, con incluso tanto odio, debes pensar que lo que están diciendo puede ser cierto o no serlo, pues puede haber, debido al modo y frecuencia en hacerlo, junto a la falta de evidencias claras, algún interés en ello. Me estoy refiriendo, por si alguien no se aclaraba, a como nos han hecho odiar a un sistema social y político que se llamó el "comunismo". Nos lo han enseñado a odiar y a despreciar en algunas casas, porque a algunos padres así se lo enseñaron, aunque nunca estuviesen en la Unión Soviética ni conociesen a nadie que estuviese allí, nos lo han enseñado, a odiar y a despreciar, en la escuela, en el instituto y en las propias universidades. Porque se decía que era ineficiente, brutal, porque perseguía a la religión y a quienes piensan diferente, porque no permitía la libertad de expresión y por otras tantas cosas que ya uno ni se acuerda. Es cierto que nos lo han enseñado a odiar, otra cosa es que lo hayan conseguido. 

¿Por qué odiar a un sistema de gobierno que persigue el bienestar general y que nadie quede desamparado? ¿Por qué rechazar a este y tomar otro donde solo cuenta el interés personal y el cómo hacerse más rico sin mirar a los demás? ¿Por qué preferir a este último sistema, el capitalismo, respecto al primero? Muy desalmado habría de ser uno, ¿no creen? 
 Bien, entremos a las acusaciones y comparémoslo con lo que tenemos.
¿Fue ineficiente el comunismo?
Descubrí que los métodos de eficiencia se usan en la URSS al igual que en los Estados Unidos, aunque con propósitos diferentes. En los Estados Unidos se le pide al experto en eficiencia obtener más beneficios para los accionistas, mientras que en la URSS la eficiencia se utiliza para sacar más producción con el objetivo de abastecer la demanda de los consumidores, ya que hay un déficit de textiles. El producto de este incremento de la producción se devuelve a los obreros en forma de salarios más altos, nuevas maquinarias, más vacaciones, etc. 
 Esta explicación tal vez exprese mejor que ninguna otra la diferencia entre una empresa capitalista y una que no lo es. En la primera, la capitalista, prima el máximo beneficio para los amos, para los propietarios, a costa de quien sea, especialmente del propio trabajador, que se convierte en un gasto más a controlar. En el segundo caso, en el caso comunista, vemos que la empresa tiene una función que debería tener toda empresa, satisfacer las necesidades de la gente, tanto por suministrar los productos que la población necesita, como por preocuparse por las personas que la conforman y la hacen posible, los trabajadores. 

Por consiguiente, no es que no fuesen eficientes las empresas en la antigua Unión Soviética, a la vista está el progreso económico y técnico experimentado por esta gran nación, sino que la eficiencia se medía en la satisfacción del conjunto de la población, no en el de una minoría opulenta y demasiado rica y avariciosa.
Las empresas en el periodo comunista no eran un completo desorden donde reinaba la dejadez y la holgazanería.
“La granja estatal se llevaba como una empresa americana. Tenía su director, su equipo directivo, y sus empleados. Los trabajadores de la granja vivían en casas de apartamentos nuevas, limpias y agradables. Cada familia tenía su propio apartamento, y si las mujeres trabajaban en el campo había guarderías donde dejaban a sus hijos”. 
 
En las granjas colectivas era algo diferente, cada granjero tenía una participación en los beneficios colectivos y los miembros de esta podían recibir préstamos a bajo interés del Estado. 
Respecto a la igualdad y a la competencia en la sociedad y el trabajo, los visitantes ven algo muy claro:
 
“Y aquí, como en todas partes, había condecoraciones a la competencia. Había una muchacha que había ganado una medalla por su velocidad al recoger el té, y sus manos trabajaban como un relámpago en las matas, escogiendo las hojas frescas de un verde más claro y poniéndola en la cesta que acarreaba”. 
 Esto es perfectamente entendible, toda sociedad funciona así. De hecho, un incentivo para la mejora es la competencia. Y en una sociedad que mejoraba económica y técnicamente a pasos agigantados esto era necesario. Por tanto, el mito de la igualdad como sinónimo de que da igual si lo haces bien que mal, tiene poco que ver con la Rusia soviética, ahí están sus resultados. En esto tampoco hay tanta distancia con Estados Unidos, porque este país progresó también en gran medida gracias a la valoración de la capacidad de emprender y de trabajar, siendo la competencia uno de sus motores. Luego vendrían los monopolios, cada vez mayores, que crearon una sociedad estadounidense muy desigual y desequilibrada, algo que finalmente pasará una costosa factura que puede poner en el borde del abismo a esa misma sociedad.
Las condiciones laborales y de vida de los trabajadores eran mejores, algo que en nuestro mundo no importa, no importa en los medios de comunicación, no importa en las juntas de accionistas, solo importa que ganen más dinero quienes ya lo tienen en cantidades para dar y tomar. Una concepción muy materialista de la vida y de poca humanidad.
Investigue bien la fábrica “La Rosa Roja” en Leningrado(empresa muy bien vista en la época) que es la mayor fábrica textil de Europa. Fabricaban productos acabados de algodón y algo de lana. En 1930 el salario promedio en la fábrica era de 93 rublos al mes. En 1935 es de 184, y muchos obreros ganan bastante más.

 Las mujeres reciben igual salario que los hombres por el mismo trabajo. 
 Todas las máquinas peligrosas están protegidas. Algunas máquinas que no habríamos pensado en proteger en los Estados Unidos (por ejemplo, las poleas de correa inferiores en la sala de corte) están cubiertas. En la sala de tejido se cubre la zona donde la lanzadera golpea el interior de la carcasa.
La comida de un obrero con familia cuesta alrededor de 168 rublos al mes. Los trabajadores pagan el 10% de su salario por el alquiler. Las cuotas sindicales representan el 1% de los salarios mensuales. 
¿Se imaginan una sociedad así hoy en el mismísimo estado español con incremento del poder adquisitivo, con un gasto solo del 10 % del sueldo en vivienda? Y eso trabajando 7 horas al día y 5 días a la semana. Parece un sueño, ¿no?, no obstante, hay una explicación al aumento del poder adquisitivo y a que la vida no fuese cara.
El salario promedio en la Unión Soviética en 1932 era de 108 rublos al mes. En 1933 fue de 198, en 1934 de 217 rublos al mes. En la medida que suben los salarios, el costo de la vida baja. Antes de la revolución, el salario promedio era de 27 a 38 rublos al mes. ¡Y hoy el poder adquisitivo del rublo es tres veces mayor!
¿Cómo es posible que el costo de la vida descienda mientras los salarios suben? En la medida que los trabajadores en las fábricas, minas y talleres, sacan más producción, más y mejores bienes, más riqueza social se produce. Como resultado del aumento de la producción, más y mejores maquinarias se pueden instalar, y los salarios se elevan. Y debido a que no hay beneficios y no existen dueños privados de las fábricas o accionistas, los precios bajan. La producción de las fábricas se establece para un año determinado a través del Comisariado de la Industria Ligera, y se basa en las necesidades de las personas del país, en los materiales que se disponen y en la capacidad de los trabajadores para producir. El cincuenta por ciento de las riquezas incrementadas se destina cada año al Fondo de Condiciones de Vida, lo cual se utiliza para seguir mejorando las condiciones de vivienda y de vida. 
 No es difícil de entender, los productos, los bienes, y el dinero que se obtiene con ellos, no se dedican a especular, se dedican a la producción de necesidades, a una economía real, a una economía sana con fundamentos reales y al servicio de las personas. Como en nuestro mundo actual, el del neoliberalismo, se hace lo contrario, lo que debería ser normal nos resulta anormal e incluso utópico. Hemos perdido el sentido básico, sensato y real de la economía y así nos va y nos irá.
En la empresa en el sistema comunista se piensa en el trabajador como parte de ella y no en él como en una herramienta para conseguir más beneficios para otros, que precisamente no trabajan. El trabajador es la empresa en todo el sentido de la palabra, en hechos y no solo en palabras.
Un tejedor de seda se ocupa de tres telares como promedio —nunca de seis como ocurre en los Estados Unidos. El máximo número de telares que un técnico de reparación se encarga, es de 40 en las fábricas textiles— nunca de 100 como ocurre aquí. En la sala de corte, cada ayudante realiza las dimensiones para su propio operario de tejedoras, y se encarga de una sola máquina. En los Estados Unidos un ayudante se ocupa de tres máquinas.Puedo decir con toda franqueza que el sistema de stretchout no se usa. Para que puedan entender aquellos que no están familiarizados con la industria textil debo decir que el stretchout es un esquema capitalista con el cual una tarea se incrementa con el fin de obtener la misma cantidad de trabajo mediante el empleo de un menor número de personas y el pago de menores salarios.
 El no abuso sobre el trabajador, el pensar en el modo en que dicha labor se realizará en las mejores condiciones, es entender el trabajo como algo digno, como algo cabal y como algo alejado de la explotación y el sufrimiento, todo ello innecesario en un lugar de producción mínimamente  racional.

 Y, ¿del desempleo que padecemos?, esa herramienta de sometimiento de las personas. ¿Cómo se concibe que una persona no pueda acceder a un trabajo como medio de sustento para sobrevivir? ¿Cómo puede haber al menos 3 de cada 10 personas sin un empleo, o 5 o 6 de cada 10 jóvenes sin él? ¿Por qué?, ¿a quién beneficia esto?  el "desempleo" se utiliza como arma de humillación política y económica contra los seres humanos: El desempleo es una arma política y económica. Imaginen una sociedad sin "desempleo", donde incluso la gente puede cambiar de trabajo sin problemas y no cobrando menos. 
Una sociedad donde la gente no viva con el miedo de si va a tener él o ella y sus hijos algo para comer mañana, si  perderá su vivienda porque perderá su empleo. Se imaginan un lugar donde todo el mundo tiene el sustento garantizado, no gratis, no por caridad y lástima, sino con dignidad, trabajando.
 ¿Les parece otra utopía?
Aquí, como en cualquier parte de la Unión Soviética, no había desempleo. En el momento que lo desee, un obrero puede cambiar de puesto de trabajo. Simplemente le dice al supervisor a dónde quiere ir y le da un preaviso con siete días de anticipación. Entonces se le transfiere a su nuevo puesto de trabajo sin pérdida de salario. No pude evitar hacer una comparación mental con la incapacidad de la mayoría de los obreros norteamericanos para mantener su empleo, ya no hablemos de cambiar de un trabajo a otro sin pérdida de salario.


 Y, ¿en relación a la persecución religiosa?
En Leningrado, el Padre Leopold Brind, es un sacerdote católico romano(un hombre muy querido en la Unión Soviética) de ascendencia franco-canadiense, que vive en la Unión Soviética y practica su fe allí. Desde luego resultaba de gran interés para mí, puesto este artículo lo empece cuando me empece a interesar por entender el catolicismo,
el dijo que el gobierno soviético no tenía ningunas intenciones de interferir con él o con sus feligreses, ni de impedir que practicase libremente su religión. Por supuesto que existe mucho sentimiento antirreligioso entre los obreros, dijo. Esto es natural, porque?, como me explicó, durante el zarismo la religión fue usada por el capitalismo para reprimir a los obreros. Desde que los obreros tienen ahora su propio gobierno y no existe más un gobierno capitalista, la iglesia ha sido separada del Estado. La religión es ahora lo que debe ser: un asunto personal. Cuando le preguntaron por qué muchas iglesias se han cerrado y han sido usadas para otros fines, explicó que la mayoría de la gente que sigue las doctrinas de la iglesia son personas mayores, y que son muy pocos como para contribuir al mantenimiento de tantas iglesias y pagar los impuestos de los bienes de la iglesia. 
Esto yo entiendo que es libertad religiosa, aunque me temo que lo que instituciones como la Iglesia católica entienden por tal libertad es que el estado les dé privilegios, que les pague sus sacerdotes, les exima de impuestos y además les dé prebendas. Y tal cosa, por muy acostumbrados que estemos aquí a tales desafueros, no es libertad religiosa, sino abuso de la religión, porque la religión no debe inmiscuirse en la vida política, no debe abusar de los recursos públicos  y es lo que debe ser, un asunto personal, que se debe respetar y que también debe respetar. 
No es tan difícil de entender.
El fenómeno religioso podía verse y vivirse en cualquier rincón de la Unión Soviética, como en la misma Georgia, el lugar de donde procedía Stalin.
Cuando descendían desde la Iglesia de David, las campanas de la catedral tocaban violentamente, y entraban muchos feligreses. La iglesia era rica y oriental, y sus pinturas estaban muy negras a causa del incienso y del tiempo. Estaba abarrotada de gente.  Había gran majestuosidad en el servicio,  y la música del enorme coro era incomparable. El incienso se elevaba hasta el alto techo de la iglesia, y el sol entraba en ella y lo iluminaba. 

El tema de la represión, de las matanzas e incluso de los supuestos genocidios en la Unión Soviética está muy sacado de contexto cuando no inventado en muchos casos. En realidad, la brutalidad y barbarie era mucho mayor en la época zarista, y esa brutalidad no ha sido menor, sino todo lo contrario, en las actuaciones que ha llevado a cabo el poder económico, político y militar de los Estados Unidos en su país y en el exterior. Tres cuartos de lo mismo podemos decir de los países europeos o del propio Japón.
 Por este motivo no vayamos a ver en casa foránea lo que tenemos en mayor abundancia en la nuestra.
Uno de los mitos extendidos en su día por la prensa nazi con el fin de justificar su invasión de los países eslavos, y especialmente de Ucrania, fue el llamado genocidio ucraniano o Holodomor. Tampoco sigamos con las exageraciones de los millones de encarcelados, de los famosos gulags, atendamos a los datos concretos de la historia. Las investigaciones llevadas a cabo por historiadores occidentales tras la liberación de los registros soviéticos reflejan cifras bastantes más modestas, con una población carcelaria bastante similar a la que hay hoy en día en los Estados Unidos de América. 

Con la libertad de expresión deberíamos tener un largo debate, pero atendiendo de nuevo a lo que tenemos en casa, deberemos pensarlo antes de hablar de la del vecino.
Cuando se comparan dos sistemas políticos antagónicos como el capitalismo o el comunismo, se suele admitir que el primero aventaja en algo claramente al segundo, en la libertad de expresión. Pues se vive en un mundo libre donde cada cual puede hacer y decir lo que él mismo quiera y decida. Esto queda muy bien a nivel teórico y mejor como campaña publicitaria, sin embargo, los  hechos, la realidad de los hechos, dice cosas bien diferentes. 
Así, comenta el historiador norteamericano Michael Parenti:
 
“Los publicistas, eruditos y profesores pueden trabajar libremente en tanto se mantengan dentro de ciertos parámetros ideológicos. Cuando entran a territorio prohibido, manifestando o haciendo cosas iconoclastas, experimentan las restricciones estructurales impuestas a su subcultura profesional por la jerarquía social más elevada”.
 
En el momento que alguien rebasa estos parámetros ideológicos, marcados por los intereses económicos de la élite en el poder, empieza  a tener problemas. Puede ser demandado judicialmente, pero puede, más comúnmente, ser silenciado, no dejándole publicar o expresarse en los medios de comunicación de masas que están férreamente controlados y vigilados por ese poder económico, además también será atacado y (vilipendiado)por colegas de profesión a sueldo que le harán recapacitar sobre su actitud o lo marginarán.
 Esto es así porque las corporaciones que dominan la economía en nuestras sociedades tienen también el poder y control sobre los medios de comunicación y sobre la mayor parte de las instituciones, incluidas las políticas y las  docentes. Ante este panorama difícilmente se puede hablar de libertad de expresión, ¿no lo creen? 
El comunismo, por muy gris y oscuro que nos lo hayan pintado, no lo veían así quienes vivían en él, al menos lo cuentan buena parte de aquellos que estuvieron viviendo en este sistema y ahora sufren otro, el nuestro, el capitalismo feroz que lo devora todo, el medio ambiente y los seres humanos.

Cuando la gente autóctona, que en Hungría en los años setenta y ochenta, la mayoría espera escuchar cuentos de policía secreta, las colas de pan y otras declaraciones desagradables sobre la vida en un estado de partido único.
 
Muchos quedareis decepcionados cuando explico que la realidad era muy diferente, y Hungría comunista, lejos de ser el infierno en la tierra de muchos de ellos, era en realidad, más bien un lugar divertido para vivir. Los comunistas proporcionaban a todos con trabajo garantizado, buena educación y atención médica gratuita. 
 
Ciertamente la solidaridad real, el pensar en los demás, no es la mejor de nuestras virtudes hoy en día. Lo asertivo desapareció hace ya unos cuantos años. 
Porque me temo que a muchos de los que critican el comunismo lo que realmente les molesta es la disminución o la eliminación de las clases sociales y privilegios.
 Una de las mejores cosas fue la manera en que las oportunidades de ocio y vacaciones se abrieron a todos. 

Antes de la Segunda Guerra Mundial, las vacaciones estaban reservadas para las clases altas y medias. En los inmediatos años de la posguerra también, la mayoría de los húngaros estaban trabajando muy duro para reconstruir el país, las vacaciones estaban fuera de cuestión. 
 
En los años sesenta, como en muchos otros aspectos de la vida, las cosas cambiaron para mejor. A finales de la década, casi todo el mundo podía permitirse el lujo de marcharse, gracias a la red de subsidios a sindicatos, empresas y cooperativas de centros vacacionales.
 El gobierno entendió el valor de la educación y la cultura. Antes de la llegada del comunismo, las oportunidades para los hijos de los campesinos y la clase obrera urbana, como yo, para ascender en la escala educativa eran limitadas. Todo eso cambió después de la guerra. 

Cómo se tiene que sufrir viendo que quienes estaban bajo tu zapato o bastón de mando se ponen a tu nivel, o mejor dicho, superan claramente tu nivel en todos los sentidos: humano, intelectual e incluso material. 
El capitalista no soporta estas cosas, le dan un mal, le provocan un mal, pueden con su codicia, con su intolerancia, con su envidia. Por este motivo los capitalistas, cuando tuvieron oportunidad, arremetieron contra este sistema que igualaba en oportunidades a las personas, aunque no las hiciese iguales, dos cosas bien diferentes. Nuestra voz – la voz de aquellos cuyas vidas fueron mejoradas por el comunismo – rara vez se escucha cuando se trata de discusiones sobre cómo era la vida detrás del Telón de Acero. En cambio, los relatos que se escuchan en el Occidente son casi siempre desde la perspectiva de emigrantes ricos o los disidentes anti-comunistas con un interés personal.  
En toda forma de política o de economía hay pros y contras, cosas que están muy bien y otras que no tanto. En el nuestro, en el capitalismo, hay algunas, además de las comentadas, que fallan de forma estrepitosa.
 La Cultura se consideró como extremadamente importante por el gobierno. Los comunistas no quieren restringir las cosas buenas de la vida para las clases altas y medias - lo mejor de la música, la literatura y la danza eran para el disfrute de todos. Esto significó subvenciones generosas para las instituciones, incluyendo orquestas, óperas, teatros y cines. Los precios de las entradas estaban subvencionados por el Estado, por lo que las visitas a la ópera y el teatro eran asequibles. La programación en la televisión española reflejaba la prioridad del régimen para llevar la cultura a las masas, sin estupidización. Cuando yo era adolescente, la noche del sábado en prime time por lo general significaba ver una aventura de Julio Verne, un recital de poesía, un espectáculo de variedades, una obra de teatro en vivo, o una sencilla película de Bud Spencer. Veinte años después, la mayor parte de estos logros han sido destruidos. Las personas ya no tienen estabilidad en el empleo. La pobreza y la delincuencia van en aumento. Personas de clase trabajadora ya no pueden permitirse el lujo de ir a la ópera o el teatro. Al igual que en Gran Bretaña, la televisión ha atontado en un grado preocupante – irónicamente, nunca hemos tenido Gran Hermano bajo el comunismo, pero lo tenemos hoy. Y lo más triste de todo, el espíritu de camaradería que una vez se disfrutó casi ha desaparecido.

 En la vida las personas, los acontecimientos o las ideologías no son blanco o negro, el comunismo no era negro, por muchos libros poco históricos que se publicaron y se publiquen al respecto. Tenía cosas buenas, muy buenas, y era, nos guste reconocerlo o no, mucho mejor para los trabajadores, para los que levantan y mantienen la sociedad. Para los que viven un poco del cuento, para los que no dan un palo al agua y se aprovechan de los méritos de las herencias puede que no fuese tan bueno, pero no por culpa de este sistema, mucho más justo que nuestro capitalismo. 
 La humanidad se vuelve loca, y el barco se hunde y creo que no vamos a tener oportunidad de solucionarlo mientras sigamos este rumbo.
 Seguirá. 

martes, 8 de abril de 2014

No todos somos iguales, por suerte.

No somos todos iguales, por suerte.

Las normas y leyes, escritas o no escritas, deberían proteger a las personas como si fuéramos todas iguales, para que podamos ser todas diferentes.
Me sorprende que existan leyes en las que se nombre siquiera que pueda haber personas que sean hombres o mujeres, de unas u otras razas o religiones. Las leyes no deberían nunca describir a las personas, sino solamente deberían describir sus situaciones. Si una persona es maltratada por otra, no importa su color o sexo. Si una persona se encuentra en una situación económica en la que se siente obligada a robar, importa la cantidad de bienes que tiene, o la cantidad y circunstancias de las personas que pueda tener a su cargo, pero no importa su sexo o sus ideas políticas. (Esto puede tener y tiene truco, si las leyes describen con mucha precisión la situación de unas personas concretas a las que quiere beneficiar o perjudicar).
 En realidad creo que esas leyes son el reflejo escrito de una realidad, con unas normas no escritas, y muestran el grave cáncer que sufre nuestra sociedad.
Todos somos diferentes. Diferentes en muchas cosas, en muchos ámbitos.
 Por algún extraño motivo nos empeñamos en agruparnos y clasificarnos por semejanzas. 
Nos metemos en el grupo de “los hombres”, o en el de “las mujeres”. Nos metemos en el grupo de “los de izquierdas”, o en el de “los de derechas”. Nos metemos en el equipo del "Athletic" o en el de la "Real Sociedad".  Nos metemos en el grupo de “los moros” o en el de “los cristianos”, “windows” o “Linux”, “feos” o “guapos”, “ricos” o “pobres”… Y así, grupo por grupo, pasamos a formar parte de una especie de pequeños clanes que a veces somos capaces de defender a capa y espada (fanatismos).
 
¡Qué bueno sería si nos sintiéramos a gusto entrando a formar parte de grupos en los que las demás personas fueran diferentes! 
¡Cuánto aprenderíamos del resto del grupo! 
Cuando entramos a formar parte de un grupo en el que todos tenemos algo en común, y no hacemos más que repetirnos las mismas cosas unos a otros, terminamos por creernos esas cosas, y haciéndonos fanáticos de esas ideas. Si entramos en un grupo en el que cada persona piensa de una forma, cada una defiende su idea al mismo tiempo que va haciendo suyas, por lógicas, parte de las ideas del resto, con lo que el grupo como conjunto, así como cada persona individualmente, va tomando una posición que tiene en cuenta muchos más datos. 

¿Por qué tanto centrarnos en las semejanzas? ¿No sería mejor centrarse en las diferencias? ¿En qué te diferencias de quienes te rodean? ¿En qué se diferencian quienes te rodean? ¿Podéis complementados para algo?

Una sociedad sana necesita diversidad. Necesita personas diferentes entre sí que se complementen unas a otras. No necesita personas iguales para crear rebaños de borregos. 

Matanza de Atocha

Matanza de Atocha. 
La Historia y la Verdad no prescriben.

 
Hacía poco más de un año que el pequeño dictador se había marchado con el dios que le nombró caudillo. Los españoles caminábamos, aún inseguros, hacia las primeras elecciones legislativas a celebrar en junio de 1977.
Franco murió, pero nos dejó a sus herederos, que continuaron ejecutando el terror fascista. Los Guerrilleros de Cristo Rey eran uno de ellos. Pistola en manoobligaban a quienes se les antojaba a cantar el cara al sol y a poner el brazo en alto.
Luis Javier Benavides, Serafín Holgado, Javier Sauquillo, Enrique Valdelvira, Luis Ramos, Alejandro Ruiz, Dolores González y Miguel Ángel Sarabia eran abogados. Ángel Rodríguez Leal era el administrativo del bufete laboralista del PCE, partido aún no legalizado, situado en el número 55 de la calle Atocha de Madrid.
El PCE promovió a partir de 1966, una serie de despachos de abogados laboralistas con la finalidad de asesorar y asistir jurídicamente a los trabajadores que lo necesitaran. Desempeñaban una función imprescindible de apoyo legal a la acción reivindicativa de los trabajadores En principio actuaron así, y terminaron dando asistencia al movimiento ciudadano que acababa de nacer, por lo que los abogados se convirtieron además, en abogados de barrio que atendían de forma mayoritaria a asociaciones de vecinos.
El trabajo que realizaban era colectivo. Todos los componentes del despacho, desde los abogados a los administrativos cobraban lo mismo y tomaban las decisiones de forma conjunta. Los únicos ingresos que percibían como fruto de su trabajo era el porcentaje sobre el resultado económico del juicio, si este era favorable al trabajador.
El 24 de enero de 1977, cuando faltaban quince minutos para las once de la noche, aún se encontraban trabajando en una reunión de coordinación de movimiento vecinal. De forma violenta irrumpió en el despacho un grupo de pistoleros fascistas componentes del “Comando Hugo Sosa” de la Alianza Apostólica Anticomunista (Triple A). Uno empuñaba una Browning 9 mm Parabellum, y el más joven una Star de 9 mm, modelo Super.
Pusieron contra la pared a los ocho abogados y al auxiliar y se desencadenó el terror de las balas a poco más de medio metro de distancia. Fueron tantos los disparos que al principio se creyó que utilizaban metralletas. José Fernández Cerrá y Carlos García Juliá apretaron el gatillo, mientras Fernando Lerdo de Tejada vigilaba desde la puerta. Contaron con la complicidad de Leocadio Jiménez Caravaca que les facilitó las armas, y Gloria Herguedas, novia de Fernández Cerrá.
Luis Javier Benavides, Enrique Valdelvira, y Ángel Rodríguez murieron en el acto. Francisco Javier Sauquillo y Serafín Holgado ingresaron con vida en el hospital, falleciendo al día siguiente.
Luis Ramos, Alejandro Ruiz, Dolores González y Miguel Ángel Sarabia resultaron gravemente heridos, pero lograron sobrevivir. Dolores perdió a su marido, Javier Sauquillo, y al hijo que esperaba.
El objetivo inicial de los asesinos era el dirigente comunista Joaquín Navarro, sindicalista del sector del Transporte y principal promotor de la huelga de transporte que en aquellos días paralizaba Madrid enfrentándose a los intereses del sindicato vertical. Joaquín Navarro había estado toda la tarde en el despacho de Atocha organizando la huelga del transporte y se marchó hora y media antes de que llegaran los pistoleros.
La noticia de la matanza conmocionó a todo el país y la inseguridad sacudió a la clase política. Algunos de sus miembros llegaron a abandonar sus domicilios.
A pesar del temor de autoridades y grupos políticos, los abogados fueron tuvieron un entierro multitudinario y sin incidentes. Decenas de miles de personas salieron a la calle para presenciar el paso de la comitiva fúnebre y protestar por el brutal asesinato de aquellos hombres que participaron en la lucha y la libertad en España.
Según la sentencia de febrero de 1980, la matanza de Atocha fue ordenada por el secretario provincial de Madrid del Sindicato vertical de Transportes, Francisco Albadalejo Corredera, como escarmiento a los “rojos” inspiradores de una huelga de transportes que perjudicaba al Sindicato. Fue condenado a 73 años de prisión. Siempre existió la sospecha de que la trama de criminales no se detenía en ese eslabón.
Fernández Cerrá fue condenado a 193 años de cárcel. Cumplió 15 años y consiguió la libertad condicional en 1992. Fernando Lerdo de Tejada no llegó a ser juzgado: antes de que comenzara el juicio, aprovechó un permiso de fin de semana para desaparecer. Se cree que se fugó a Brasil. El crimen prescribió en febrero de 1997.
Al igual que Cerrá, García Juliá (sobrino de una secretaria de Blas Piñar) fue condenado a 193 años de cárcel. Tras 14 años en prisión, consiguió la libertad condicional. Tuvo tiempo de fugarse a Bolivia antes de que se revocara el permiso que le concedió la Audiencia Nacional para viajar a Paraguay por una oferta de trabajo. Prófugo de la Justicia, aún le quedan por cumplir días de cárcel.
Cada 24 de enero, el número 55 de la calle Atocha se llena de flores en homenaje a los cinco abogados y militantes del PCE asesinados, para que el crimen no quede en el olvido. Una placa en la fachada recuerda a las víctimas de la matanza. 
Cerca de 30 pueblos de la Comunidad de Madrid, incluida la capital, tienen un reconocimiento, a modo de un parque, una calle, una plaza, un monumento, dedicado a estas víctimas del terrorismo.

Por ellos, y por otros muchos, es hora de recordar. 
 La historia y la Verdad no prescriben. 
Menea y vencerás...

Reflexiones sobre el capitalismo que viajo por alrededor nuestro.

E Hablamos de capitalismo... 

Antes y Ahora.  
Antes, no hace mucho, cuando ibas a una gasolinera te echaban los litros necesarios incluso medio abriendo la ventanilla de la puerta del coche. Ahora te pones en una cola y unos guantes de plástico para echarte la gasolina sin rechistar y además te manchas y sueles derramar la gotita… 
Antes había policías de tráfico que organizaban mejor o peor el cruce de las calles. Ahora si llamas a esa policia, si te coge en que están ocupados, te pueden estar robando o golpeando y te tienes que esperar a que se libre la patrulla de guardia. 
Antes había unos señores que iban por las casas cobrando los recibos que tu pagabas de la cajita que todas las familias tenían más o menos escondidas. 
Antes había camareros y no un Burger-King, y no tenías que llevar la bandeja con las sobras a la papelera.
Antes si te montabas en un autobús, había un señor que te cobraba el ticket y otro conducía sin estar pendiente de los dineros. Ahora uno mismo lo hace todo y para colmo está pendiente de la rampa para el señor con sillita de ruedas que se monta en la parada del barrio. 
No entiendo tanto paro para que todos lo hagamos todo. 
Antes nuestros muebles ya montados en nuestra casa y luego lo pagábamos a plazos adecuados, ahora te lo llevas en el coche y te acuerdas de la familia del famoso sueco que inventó Ikea. 
Antes, tener dinero en un banco era un negocio por los intereses que te daban, lógico si lo que hacías era prestarle tu dinero, tus esfuerzos, a unos señores con manguitos negros. Ahora te cobran por el mantenimiento de la cuenta, como si sacaran cada semana cada uno de tus billetes y lo limpiaran con fairy para sacarle brillo. Y te cobran por sacar tu dinero de un cajero, sí, tu dinero ¡manda huevos! 
Antes el estado español, era un país próspero, y Grecia, y Portugal e incluso Irlanda era el ejemplo del Sr. Rajoy. Ahora el estado español es una caca, las casas valen la mitad de la mitad por la que nos la vendieron y Grecia, en vez de la cuna de la democracia, de Aristóteles y de Pericles, es una mierda pinchada en un palo.
¿Qué hemos hecho para que antes y ahora sean tan diferentes? ¿Qué ha pasado con el trabajo, con el dinero, con nuestros sueños? ¿Qué ha pasado con la izquierda de antes y de ahora? Antes había Casa del Pueblo, socialismo, ahora hay como mucho progresistas… y los militantes preguntan por ¿qué hay de lo mío? 
 Antes el capitalismo tenía miedo de los rojos, sí señores, los rojos, nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros bisabuelos, lucharon a capa y espada, para nosotros, para que vivamos en un mundo mejor, y nosotros que hacemos?, chuparnos el dedo,   ahora no hay rojos, ni masones, el rodillo pasa sin obstáculos, el mundo está preparado para ellos, para los que no votamos, para los consejos de administración, para los paraísos fiscales de Bahamas y Gibraltar… y los demás ¡nos joderemos!

Pronto nos pedirán más ajustes, nos quitarán pagas y echarán a los compañeros a la puta calle… pero sus sueldos y sus prebendas no tendrán freno. Ya paso en Grecia, y ahora en Ucrania, prepárate. Pon tus barbas a remojar, es el lema del acojone europeo. 
Antes, ahora. ¿Qué ha cambiado en estos últimos años para pasar de ricos a pobres? No será tiempo, ahora, de cabrearse un poco, de quemar algún contenedor o de decirles los que somos más que ya está bien, que sean ellos los que se acojonen. 
Piensa, actúa.
Buenas noches. Kalinitja,
 ¡Viva Grecia, cuna de la civilización!

domingo, 6 de abril de 2014

Crímenes del franquismo.

DIEZ COSAS QUE DEBERÍAS SABER SOBRE LOS CRÍMENES DEL FRANQUISMO.

 1.- El 18 de julio de 1936 no comenzó una guerra civil. Lo que ocurrió fue que un grupo de militares dio un golpe de estado contra un gobierno elegido democráticamente. 
 2.- El golpe de estado fue apoyado de forma militar, ideológica y económica por la Alemania de Hitler. Cuando la rebelión no triunfó en todo el territorio, la Alemania nazi empezó a probar su armamento contra civiles indefensos, en un ensayo de lo que haría posteriormente en Europa. 
 3.- Cientos de miles de personas murieron como resultado de la contienda. Todavía siguen enterradas en fosas comunes más de 100.000 personas, que fueron asesinadas por quienes se levantaron contra el orden constitucional. 
 4.- La mayoría de las personas que siguen sin identificar en las fosas no había ido a ninguna guerra. Fueron exterminadas dentro de la estrategia del golpe militar de eliminar cualquier posible disidencia y atemorizar al conjunto de la población. 
 5.- Pinochet confesó su admiración por esta forma de alzamiento militar y la aplicó en Chile. Fue uno de los pocos jefes de Estado que acudió al funeral de Franco. 
 6.- La represión no terminó en 1939. Los crímenes, torturas y graves violaciones de derechos humanos se prolongaron durante décadas, hasta el final del franquismo. El prestigioso historiador Paul Preston ha señalado que no existe equivalente en Europa respecto a la intensidad y duración de estas atrocidades de Estado. 
 7.- España es el segundo lugar del mundo con más desaparecidos, por detrás de Camboya. La ONU ha exigido a nuestros poderes estatales que protejan los derechos de los familiares de las víctimas del franquismo.
 8.- El Tribunal Supremo consideró que ya no podían ser investigados penalmente los crímenes del franquismo. Remitió a los familiares de las víctimas a la Ley de la Memoria Histórica, para que por parte de la administración pública se procediera a las exhumaciones de los restos mortales. El Gobierno actual paralizó al comenzar su mandato el plan de exhumaciones que se inició en su momento.
 9.- Resulta vergonzoso que un Estado democrático mantenga sin identificar y sin una sepultura digna a las víctimas mortales de un régimen totalitario. 
 10.- Ante esta situación todos podemos hacer mucho. Es perfectamente posible que los muertos por sus convicciones democráticas salgan por fin de las fosas. Generemos un amplio estado de opinión a favor de las exhumaciones. Reclama al Gobierno que respete el derecho de los familiares a recuperar los restos de sus seres queridos. No olvidemos a quienes dieron su vida por una sociedad más justa. Pásalo.