martes, 29 de julio de 2014

Mi verdad. Mi Mein Kaft personal.




Hoy, otra noche sin dormir, otra noche, compartiendo horas de insomnio con muchos amigos, conocidos, gente inquieta, gente que luchamos por un bien común, pasando momentos buenos para algunos, horrorosos para otros, hoy tengo una mezcla de todo, hoy tengo rabia, tengo mala hostia (perdón), hoy me volvieron a fallar algunas personas que yo creía eran personas con criterio, personas que, creía, buscaban lo mismo que un servidor, más personas tóxicas, más... mas... más... más... 

Llevo unos meses, analizando a las personas que me rodean, analizando muchos porqués en mi cerebrito, analizando gente querida y otra no tan querida, existen personas que tenemos inquietudes, si, señoras-es, existimos, unos nos preocupamos por solucionar esas inquietudes en nuestros cerebros, otros, lo único que hacen es quedarse sentados en el sofá de sus casas, esperando llegar a sus maridos o esposas de sus trabajos, unos partiendose el pecho, trabajando de sol a sol, para traer unos pocos euros, otros llegando de sus trabajos, sin pegar palo al agua y llevándose fortunas a sus cuentas.

Llevo unos meses analizando y discurriendo sobre muchos porqués, haciéndome muchas preguntas, algunas pude sacar conclusiones, otras creo no las podré sacar jamás,  puesto llegue a darme cuenta, que no están en mis manos. 

Hoy después de un mal fin de semana, y una peor entrada de la siguiente, problemas laborales múltiples, gente falsa que deambula por la vida, sin saber hacia donde se dirigen, gente deshonesta que lo único que quieren es sentirse bien consigo mismo, gente que sí te das las espalda, te mete una navaja, un puñal, una daga o si eres tibio (odio los tibios y cada día más) te meten hasta la espada Scalibur. 

No quiero entrar en este tema, en profundidad, eso lo haré en las siguientes letras que salgan de mi alma, de mi ser, desde mi interior, hoy quería hacerme otro tipo de preguntas, preguntas que estoy seguro muchos no se harán, porque, perdieron los valores, perdieron los principios, y lógicamente, dejaron de usar su cerebrito con criterio. 

Mis grandes inquietudes actuales son, 

¿Porqué ocultamos nuestro verdadero ser, nuestra verdad....?

¿Porqué hacer que los demás pierdan el tiempo con nosotros...?

¿Porqué será que no nos importa fingir toda una vida, o un tiempo...?

¿Serán así la mayoría de las personas en este mundo actual....?

A la inmensa mayoría de las personas no les interesa "lo que es", sino "cómo se ven" o, qué calidad de imagen proyecta. Les interesa la imagen más que la objetividad. Y así, el ser humano de la sociedad actual se lanza a participar en esa carrera de las apariencias, en el típico afán de 'quién engaña a quién', 'a quien engaño hoy', 'a quien despellejare mañana' de cómo lograr mejor impresión, cometiendo multitud de atrocidades. El mundo es un inmenso estadio en el que "el orgullo de la vida" juega un gran partido de las etiquetas, formas sociales y exhibiciones económicas para competir por la imagen social, un combate en el que a los seres humanos no les interesa ser, sino parecer.

"Consideremos al ego como la idea que cada uno de nosotros tiene de sí mismo. Es decir, que el ego no constituye mas que una idea, una ilusión, pero una ilusión que ejerce gran influencia". Nadie ha visto al ego. Se trata más bien de un fantasma que aceptamos que controle nuestra vida. El problema es que mantener esta ilusión puede impedirle conocer su verdadero yo, su esencia espiritual.

Opinamos que el ego es una disposición del pensamiento errónea que intenta presentarle como a usted le gustaría ser, en lugar de cómo es en realidad. En esencia, el ego, la idea de uno mismo, la máscara, el papel que estamos desempeñando; supone una forma distorsionada de afirmar y vivir la existencia. A esta máscara social le gusta la aprobación, quiere controlar situaciones y personas, y se apoya en el poder porque vive en el temor.

Así como hay dos polos en un imán, uno positivo y uno negativo; las personas también cargamos con dos personajes en disputa; uno de ellos es el que se afana por el éxito material y el otro que aspira a elevarse espiritualmente, valientes hijos de puta los citados en primer lugar.

Cada molécula del universo esta llena de Ser; cada pensamiento, cada trozo de información que nos llega a través de los cinco sentidos no es otra cosa que Ser. Pero podemos pasar por alto al Ser porque este mantiene un silencio total, como un maestro coreógrafo que nunca participa en la danza. En verdad, El siempre existió y existirá. Sólo necesitamos apertura para estar "en espíritu" o, inspirados.

La Naturaleza es eterna debido a que carece de conciencia de sí misma.

De este modo, el sabio:
"Se sirve a si mismo en último lugar, y se encuentra atendido;
Observa a su cuerpo como accidental, y encuentra que resiste.
Debido a que no atiende a su Ego, éste se encuentra satisfecho."
Lao Tsé, Tao Te Ching.

"El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo." Kurt D. Cobain (1967-1994) Músico estadounidense, otro de mis grandes ídolos musicales, y que desde que lo conocí, desde que leí y escuche, su música, me hizo ser un poco más humanó, un poco más persona, un poco más amigo de los que realmente quieren conocerme más profundamente, un poco más... Un poco más... Un poco más... 

Hay gente tan adicta al caos a la que no entiendo... tan fácil y hermoso que es portarse bien (acto que mejore previo una evolución día a día de mi persona). Creo que los tiempos y cambios tan acelerados de ahora han hecho más tensas a las personas y por eso piensan que es como una selva. Por lo tanto recurren a todo lo que expongo más arriba, súmale que la gente a la que le toca administrar a los paises (al menos en el mío) se hace la tonta y ve solo sus propios intereses y maneras de aumentar su poder o minimo mantenerse en él.

NO creo que sea así en TODAS las personas y mientras haya ALGUIEN que sea SINCERO, no está todo perdido...los humanos somos imperfectos, por naturaleza, y hay quienes tienen MIEDO, entonces actúan de la manera que actúan, lastimando o fingiendo o falseando u ocultando su verdadera forma o manera de ser, su SER INTERIOR, por supuesto que, no todos somos como a los demás les gusta que seamos, lo que para unos está bién, para otros no lo está,  todos somos diferentes, pero siempre digo que hay que ser HONESTO CON LOS DEMÁS y POR SUPUESTO CONSIGO MISMO, se puede amar u odiar, ser coherente o incoherente, bueno o malo, sentirse superior o ser sencillo, abogar por la PAZ o estar en GUERRA permanente, todo depende de cada cual y, está en cada cual saber separar la paja del trigo, por suerte, queridos amigos, queridos lectores, el mundo está regado de ESPIGAS, todo es cuestión de buscarlas y saber separarlas en su momento. 

Hoy mandó este mensaje al mundo, aunque algunos no lo entienden, algunos nos desahogamos escribiendo, algunos nos sentimos mejor exponiendo nuestra verdad al exterior, otros, y soy muy consciente de ello, seguirán en sus putos sofás de casa, de brazos cruzados esperando a que les venga el coco o sus maridos o sus esposas. 

Un abrazo muy fuerte, y millones de hurras para los que luchamos por un bien común... Y porque no... También a esos que están en sus putas casas de brazos cruzados. 

domingo, 27 de julio de 2014

La educación espartana, así se forjan los hombres.

No ha habido ningún pueblo antiguo como aquel conocido bajo el nombre de Lacedemonia, o nombrado más comúnmente, Esparta. Grandes y notables fueron sus diferencias con sus coetáneos que les caracterizaron de una forma singular, y gracias a estas diferencias se les alabó y recordó por el paso de la historia.


   Un punto de esta conocida sociedad, el cual siempre se trata y estudia con incredulidad, a la par que con curiosidad, hace referencia a la educación del joven espartano, implantada por Licurgo. No hay que deshumanizar esta educación puesto que en ella no se buscaba la crueldad contra el ser humano. El espartano era educado desde su más tierna infancia para formar parte del Estado; y si éste lo necesitara  para la batalla, el espartano luchará hasta morir. Con ello, se anulaba la voluntad individual en pro del conjunto de la sociedad, se era parte de una colectividad, y para formar parte de esta, el recién nacido tendría que ser declarado apto, luego, reunir unos requisitos para no ser rechazado por la sociedad, y así en un futuro formar parte de los hoinoioi, los hombres libres.



Tras su nacimiento y a los pocos días de vida, el recién nacido era sometido a un examen minucioso por un grupo de ancianos espartanos. Se llevaba al bebé en cuestión ante este grupo, el cual se encargaba de observar si el bebé poseía alguna discapacidad o enfermedad que alternase su modus vivendi. Todo aquel bebé, ya fuese del sexo femenino o masculino que no pasase tal minucioso examen, era desechado y condenado a morir. Respecto al fin de estos niños, existen diversas hipótesis; hay quienes alegan que eran arrojados por un acantilado del Monte Teigeto mientras que otros apuntan al abandono del bebé en este monte para que el frío o algún animal acabara con su vida. Por otra parte, aquel que era considerado apto por los ancianos, sería devuelto al hogar, aunque según Indro Montanelli, antes de volver a los brazos de su madre debían pasar una noche a la intemperie, “sólo aquellos que sobrevivían a las inclemencias del tiempo volverían al calor del hogar”.

Las madres espartanas no se caracterizaban por malcriar o mimar a sus descendientes. Al bebé no se le ponía pañal y, se les daba de comer lo que hubiera, así evitaban que su paladar se volviera “delicado”. Se les bañaban en vino porque pensaban que aquella criatura enfermiza o epiléptica moriría con el tratamiento mientras que la sana se fortalecería. Se les dejaban a oscuras para que perdieran todo miedo a la oscuridad, e incluso, se les dejaban solas para que se acostumbraran a valerse por sí mismos, consiguiendo hacer del niño un ser autosuficiente. Todas estas prácticas fueron recogidas por  Plutarco, que las describían de la siguiente forma: “procurando hacerlos liberales en sus miembros y su figura; fáciles y no melindrosos para ser alimentado: imperturbales en las tinieblas; sin miedo en la soledad, y no incómodos y fastidiosis con sus lloros”.



Al cumplir los 7 años, los varones eran separados de sus madres y, se iniciaban así  esa estricta educación. Aunque las niñas se quedaran en casa y no fueran reclamadas por el Estado, esto no significan que careciesen de educación. La mujer espartana era educada de forma totalmente diferente a la mujer ateniense, ya que era educada para ser independiente del varón,  saber llevar la economía de un hogar, y además, ejercitaba su físico para poder engendrar a futuros guerreros espartanos.

jueves, 24 de julio de 2014

Un grito a la Libertad.


Hace unos días, tuve una conversación con un amigo, un luchador, un amante de la libertad, un noctámbulo como yo, desde aquí, desde mis horas libres y muertas en mi lugar de trabajo, o desde mi humilde morada, día a día, cada hora, cada minuto,  cada segundo del día,  me llegan esas imágenes de horror, de terror(como si se tratase de una película de Stephen King) tan maquiabelicas, tan atroces, tan sangrientas, muchos me llamareis masoca,  me llamarán pesado, me pondrán tantos apellidos, que me importa bien poco, yo, un ser humano que tiene el corazón partido, el humanoide que lucha con sus letras en busca de una vida tranquila, en busca de una vida de paz, en busca de un bien común,  solo desea decir al mundo, basta ya, basta de tanta muerte injustificada, basta de acabar con vidas humanas inocentes, basta ya. 

He necesitado un tiempo para reponerme, un tiempo, en el que he tratado de comprender por qué la gente no pide el manifiesto exigiendo paz en Palestina, paz en Ucrania,  paz en el mundo, si, señoras-es, me diréis, este en que mundo vive, no se da cuenta que eso es imposible, nada es imposible, hace un tiempo conocí de rebote una amiga, de un gran colega(cada día se esta convirtiendo en una persona muy importante en mi vida, siempre esta cuando lo necesito, y eso es lo que valoró de el) ella me dio fuerzas para seguir mi lucha, ella paso un cáncer y me di cuenta, otra vez más, si ella pudo, yo también, seguiré con mi lucha, por pequeña que sea, seguiré viendo lo imposible para algunos, posible para mi, hasta la fecha todo lo que me he propuesto, lo he convertido en realidad, porque no conseguir esto que pido al mundo.
Porque los humanos no dejan de preocuparse tanto del poder, de las riquezas, para que ese afán de tener tanto dinero, acaso se piensan que hay otra vida, acaso quieren ser poderosos bajo tierra, la vida se acaba cuando mueres, no existe el más halla.
Es como si estuvieran tuertos o parcialmente ciegos o sencillamente ciegos y no vieran cosas que a la vista de todos están.
Esta gente que mueve el culo y la pluma para pedir libertad en países soberanos, no dicen nada sobre lo que ocurre en esta casa que algunos llaman España, yo llamo País de Panderetas y Títeres. 
No saben de la tortura. No saben de los partidos políticos ilegalizados, no saben de los presos políticos que están en las cárceles, no saben de los medios de comunicación cerrados, de la violencia, no saben y si lo saben, callan.
Enfermos de vanidad mueven la cola, como si de un perrito faldero hablásemos. 
Hacen propaganda grosera, masturban el sistema, e intenta solapar unas cosas con otras. 
Se convierten en inquisidores, en vigilantes de su democracia tan vacía de justicia y como hace quinientos años, sueñan con llegar a América y reconquistarla con su verdad a medias.
Son la sociedad de los imbéciles, de los útiles, de los que se lanzan al linchamiento y ponen su jabón para limpiar la sangre.
En su falso escenario representan la opereta, el desatino, sirven de coartada y sonríen con la mano sobre la ceja. Huelen a podrido, a rancio, a oportunismo. Viven en un país de espejismos.
Son los lobotomizados de la letra, el cante y el arte.
¡Y a mí me dan tanta vergüenza¡

domingo, 6 de julio de 2014

La violencia puede ser de muchas formas.

Últimamente llegan a mis oídos de gente querida, de engendros, de individuos tóxicos, de gente que me rodean y en algunos casos, gente que dejaron de rodearme. 
Hablando con mi máximo respeto a aquellas personas que me respetan, osea, las queridas,  que son las que me importan por ese respeto, por sus opiniones positivas, algunas equivocadas, quería realizar una pequeña reflexión de ese estado que esas personas han sentido de mi persona, esa violencia en mis letras, no vienen de otro sitio que de lo que la sociedad y lo que los engendros han sacado de mi interior, no es motivo de preocupación,  mi violencia viene de...


No es violencia el paro.
No es violencia la inestabilidad en el trabajo, ni los jornales precarios.
No es violencia levantar muros para prohibir después saltarlos.
No es violencia el saqueo, el empobrecimiento, la codicia sin freno.
No es violencia morir de guerra, morir de hambre, morir de enfermedades curables.
No es violencia la mentira, la censura, la desinformación.
No es violencia la tortura, la pena de muerte, la cárcel, ni las masacres.
No es violencia la deuda externa, ni la apropiación de la tierra, ni de las ideas.
No es violencia mandar callar, hacer callar, matar para callar.
No es violencia.
No es violencia privar de pan, privar de sueños y de letras.
No es violencia el desahucio, la miseria.
No es violencia.
No es violencia el golpe de estado, ni el golpe financiero, ni el golpe anestésico.
No es violencia el abuso, la prepotencia.
No es violencia la riqueza de unos pocos, la soberbia de unos pocos, los crímenes de unos pocos.
No es violencia matar despacio, matar sin dejar marcas, matar desde la infancia.
No es violencia.
No es violencia ocupar territorios, ni enarbolar victorias con rifles de asalto.
No es violencia dar la espalda, dar la puñalada, vaciar los bolsillos ajenos y regresar a casa.
No, no es violencia.
Si nada de esto es Violencia, creo tengo motivos para usar en mis letras frases agresivas, frases para intentar concienciar, frases para que los que me rodean reflexionen sobre lo que realizan mal, frases para que luchemos por un futuro mejor, para mi, para los que vienen de camino y para los que vendrán más tarde, creo mis letras no hacen mal a nadie, intentó hacer reflexionar a los seres humanos que se puede vivir mejor, si usamos el cerebro con criterio, si realzamos nuestros valores y nuestros principios hasta lo que creemos es lo justo, sino no es así, es porque un servidor debe ingresar en un psiquiátrico. 
Pero no, un servidor se dio cuenta de las trampas, y seguirá con su lucha. 

Un fuerte abrazo a la gente que me respeta y que se, que condicionalmente e incondicionalmente, se siguen preocupando por mi. 



viernes, 20 de junio de 2014

Las personas tóxicas que me rodean.

   


   En esta entrada a mi blog quería concienciar a las personas que últimamente han intentando hacer daño a mi pareja y a mi, esas personas que por un motivo u otro buscan su forma de ver la felicidad, son individuos celosos, paranoicos, infantiles, egoístas y, en definitiva, asfixiantes. 

   Las denominadas personalidades tóxicas son muchas y variadas, pero todas coinciden en que no aportan nada positivo a una relación, ya sea sentimental, de amistad, laboral, etc. Más bien, destruyen cualquier intento de crear vínculos sanos y mínimamente cordiales. Suelen traer consigo los malos rollos, todo les molesta, muchos de ellos manipulan a sus parejas o amantes para conseguir su bienestar, bueno, mejor dicho el bienestar que ellos creen que es el correcto, yo nunca les condenare puesto soy consciente que son enfermos, gente que nunca se preocuparon por evolucionar sus mentes y de ese modo se quedan completamente con esa realidad que tarde o temprano les hará caer en las garras de la depresión, son personas que los primeros son ellos, que no tienen respeto ni a sus parejas, las  manipulan, las sangran hasta la última gota, incluso a las familias de dicha pareja, terminan por absorber psíquicamente porque te requieren sólo para ellos, vacían tu cartera, no paran de pedir y, principalmente, te manipulan.

Lo más peligroso de estas personas, es que nos roban la energía y apenas nos dejan respirar sin que ni siquiera nos demos cuenta. Y es que, son expertos en entablar relaciones hiperabsorbentes y maestros del arte de intoxicar, como su propio nombre indica.
   Por tanto, no es fácil identificarlos a primera vista, esto es lo que me ha sucedido a mi, en un caso concreto que me paso hace poco, aunque algo me olía me fue difícil entender muchas veces no repararme en su personalidad hasta que comprobe que después de estar con ese individuo muchos días seguidos, siempre se repitian las mismas sensaciones negativas: faltas de respeto continuas, diferencias a la hora de servirte u ofrecerte algo, mentiras para quedar bien el y dejarnos mal a los demás, pero bueno, ya es agua pasada, cuando te das cuenta de esas toxicidades que al final no me llevaban a nada, lo primero que hice es salir corriendo, muchos pensaréis, porque sales corriendo?, es simple, las personas tóxicas pueden llegar a controlarte y manipularte de tal manera que pueden llegar a hacer que al final te creas que tu eres el culpable de todo, como en muchos casos que yo había vivido en ese lugar de encuentro social que yo compartía, había otro tipo de gente, menos fuerte, que cuando les hacían ese tipo de feos, de menosprecios, al día siguiente volvían a estar a su lado, y que paso al final, que esas personas después de volver, una y otra vez, después de esas faltas de respeto acabaron por desaparecer de este espacio social, porque alguien les abrió los ojos, y menos mal, porque sino acabaría de la misma manera que otros que ya no se puede hacer nada. ERROR, si, reconozco que eran personas más vulnerables, personas que de una forma u otra, no están tan enriquecidas interiormente, no tienen esa fuerza a decidir si lo que están haciendo esta bien o mal, son personas que ya han entrado en las garras devastadoras de esa persona tóxica.

En muchas ocasiones, somos nosotros mismos los que nos autoengañamos negando que sean ‘vampiros emocionales’ porque se trata de nuestra pareja, de un familiar o un amigo. “Será cosa mía” o “puede ser mi culpa” son pensamientos que no hacen más que prolongar una relación insana. Tanto, como para que los demás te pierdan el respeto, se aprovechen de ti y abusen de tu confianza.

EL ‘HOMO MANIPULADOR’

 Por qué vivimos en un contexto propicio para la propagación de este tipo de personalidades tóxicas? Una incipiente ola de neomaquiavelismo a la que es preciso poner freno para, al menos, ganarse el aprecio y el respeto de quien nos rodea, es lo que últimamente abunda por la humanidad, los problemas son dispares, pero eso lo hablare en otra entrada. 

Después de estar con ellos siempre se repiten las mismas sensaciones negativas: agotamiento, frustración, estrés o alivio por estar solos. 

“Las personalidades tóxicas también son contagiosas y contribuyen a que se generalice una especie de paranoia social”

 Por tanto, acaban utilizándose los unos a los otros como si fuésen las piezas de un tablero que, cuando dejan de servir a nuestros fines, simplemente dejamos de lado. Para evitar llegar a este punto, debemos llevar a cabo una serie de indicios, a modo de decálogo, para identificar y reconocer a las personas tóxicas a primera vista:

> Los individuos tóxicos tienen una gran capacidad psicológica, adivinan los temores y fantasmas de sus presas para saber cómo seducir a sus víctimas. Primero nos hacen creer que, con ellos, todo es posible, para luego manipularnos a su antojo. Como buenos manipuladores que son, saben adaptar su comportamiento, pero también sus principios y valores, en función de sus víctimas.

>  Saben darle la vuelta a una situación con mucha habilidad, llegando a presentarse como víctimas cuando en realidad son verdugos. Se trata de una falsa victimización, con el objetivo de seducir y limpiar el terreno para servirse de los demás cuando lo necesiten.

> Son expertos en deformar la realidad mediante las mentiras parciales y el juego del doble lenguaje, puesto que controlar el discurso es una forma de controlar el pensamiento. Pueden mezclar insultos y halagos amables en la misma frase sin apenas inmutarse.

> Son como depredadores, "vampiros"  que no respetan la autonomía de los demás y les imponen sus propios criterios. Si al estar con ellos, una y otra vez nos sentimos cansados mentalmente, entonces debemos tomar nota porque es una alarma de que estamos siendo intoxicados.

> No tienen principios o estos varían en función de sus objetivos o contexto y tratan de que los demás se alejen de su particular escala de valores.

> Son impermeables a la culpabilidad y logran que seamos nosotros quienes nos sintamos mal.

> Son excelentes estrategas, pacientes y constantes hasta que consiguen sus objetivos, pero poco creativos.

> Les gusta sembrar la duda sobre las cualidades y las competencias de los demás para descalificarlos y eliminar su autoestima.

>  Esconden una incoherencia entre su discurso y su comportamiento: por un lado se llena la boca con propuestas altruistas, mientras que luego actúan sólo en base a su interés personal.

>  Los tabúes morales no existen para los “buenos intoxicadores”, puesto que conciben a los demás no como una persona digna de respeto o compasión, sino sólo como un objeto más o menos útil.

Y para terminar, con estas letras no intentó crear ningún tipo de conflicto extra, sólo concienciar a personas que realmente un servidor sabe que son personas buenas, personas honestas, personas que valen la pena luchar por ellas, porque en el  único error que han cometido es someterse a las garras de estos individuos manipuladores y chupadores de sangre. 

Sólo espero y deseó que esas personas recapaciten algún día de sus errores y pidan perdón por ello. Es sencillo, el perdón es lo más bonito del mundo, es la forma de demostrar que quieres a esa persona, que le respetas, aunque tengas de un modo u otro seguir compartiendo espacios con esos intoxicadores. 


jueves, 19 de junio de 2014

Mi experiencia con el hombre que me abrió los ojos.

 

  Siempre dije que algún día Nicolás Maquiavelo volvería a mis regazos, volvería a estar a mi lado, como no, nuestro compañero Pablo Iglesias es un gran admirador de sus letras y de su ideología, de sus pensamientos y de su forma de ver un Estado.   

   Como a casi todos nos pasa muchas veces, nos desaparecen y vuelven a aparecer cosas de nuestro baúl de los recuerdos, pues bien, el otro día haciendo limpieza (madre mía que de tesoros encontré) encontré varios escritos de hace siglos, jijijijijiji, uno ya tiene sus años, y wuala, aparecieron textos del señor Nicolás Maquiavelo, voy a intentar expresar, junto con mi evolución personal y remontándonos a los siglos anteriores (jijijijijijij) mi historia con el maestro Nicolás. 


   Hace ya unos cuantos años cayó por casualidad en mis manos “El Príncipe” un libro cuyo autor es Nicolás Maquiavelo. Prácticamente de este personaje no conocía casi nada, salvo que lo encasillaba por esa época de los Médici y los Borgias.

   Empecé a hojearlo sin mucho interés, pero... poco a poco me fui enfrascando en su lectura, y cuando me quise dar cuenta, lo había terminado. Me quedé con un sabor amargo en la boca, mi mente se trasladaba desde esos tiempos de la republica de Tito Flavio en la antigua Roma (del que Maquiavelo era ferviente admirador), a la época Renacentista de Leonardo da Vinci, periodo en el que se gestó el libro, de ahí a un periodo más reciente como la dictadura de Franco, y hasta llegar a la actual democracia que disfrutamos.

   Nunca le había prestado atención a la palabra “ESTADO” en su sentido moderno, ni por asomo sabía de donde procedía . ¡Y cuál no ha sido mi sorpresa! que el autor de esa palabrita ultimamente en boga de nuestro querido Pablito Iglesias para referirse a España, fue el amigo Nicolás (Si en esos tiempos la hubiera patentado en las "SGAE", seguro que ahora sus descendientes estarían forrados por los derechos de autor).

   Pero a lo que vamos... Este hombre que vivió entre 1469 su año de nacimiento y 1527 el de su muerte hace ya un porrón de años, tenía un pensamiento un tanto peculiar sobre el estado, la política nada tenía que ver con la religión ni con la moral ni con la ética. Era un patriota sin principios; oportunista, se aferraba al poder, el pueblo era secundario, es decir, tenía todos los ingredientes para ser un buen político.

   ¡Resumiendo que es gerundio! lo único que me ha quedado claro despues de haberlo leído es : Que la razón del estado prevalece sobre lo demás y... que el fin justifica los medios. 

   Y ahora vete a la biblioteca de intelectual, encontrando un paralelismo de esa época a la actual, en aquella, el gobernante para tener un estado fuerte, debía ser astuto, sin escrúpulos morales y la de ahora no le anda a la zaga.

  Aquí en España ¿O debo decir Estado?, bueno no importa, tenemos dos partidos: El P.P y el PSOE que poseen la mayoría votada por los votantes (monta tanto Isabel como Fernando) uno de derechas que se asusta y hace políticas de izquierdas, y el de izquierda las hace de derechas, y otros pequeños partidos satélites, que de diferentes ideologías realizan sus estrategias para así pueden hacer frente los diferentes problemas 
realizados por los anteriormente citados.

  Si mi amigo Nicolás (que lo puedo llamar amigo, aunque esté fiambre hace muchos lustros) me ha abrio los ojos, al menos eso creo... proclama que un ESTADO debe ser gobernado por una sola mano firme y sin escrúpulos; que el pueblo no importa, que son perversos y egoístas, que tan solo se preocupan por ellos mismos y joder a los demás. Si esto lo trasladamos a la actualidad, a esta democracia que tantos ingenuos adoran (qué es el no va más) y donde todos son iguales ante la ley, pienso que es lo mismo, que estamos gobernados por una sola persona.

   Comenzaré analizando esta democracia, si puedo, bajo mis muchas neuras endorfinas, una vez cada cuatro años, acudimos la mitad poco más o menos de los que tenemos el derecho a ejercer el voto (algo que yo cambiaría, el no votar debería de ser denunciable y amonestado con una buena multa, en vez de otro tipo de multas que nunca nos lleva a nada, pero ese sería otro tema que ya tratare, lo prometo, y lo que prometo lo cumplo, no como otros espectros de esta sociedad) con ropa limpia, bien aseados, en una mano nuestro voto en un sobre oculto para que nadie no lo vea (esto lo hace la mayoría de la gente, yo con toda naturalidad recojo el panfleto del partido que me cautivo y sin problema alguno, introduzco mi voto aunque me miren a quien voto) en la otra el carné de identidad, muy contentos y con ganas de cambiar o mantener a los que están, eso sí, bien aleccionados durante cuatro años de propagandas, mítines, entrevistas, y guerras de medios afines a cada contrincante para aleccionar a los indecisos (a los partidarios no nos hace falta, somos hinchas cada cual de nuestro partido). Y por supuesto pagadas por todos, votes o no votes.

  Una vez tenemos ganador, si es con mayoría absoluta no hay problemas (todo son parabienes) eso sí, tenemos que dictar leyes con el mayor de los consensos (los satélites poco suelen rascar, aunque siempre pillan) y si no se tiene esa mayoría necesaria, se llega a acuerdos con los afines (que generalmente son los llamados nacionalistas) aunque sean de otra tendencia (eso sí, estos no lo hacen gratis).

  El vencedor elige a sus lugartenientes más allegados y de confianza (ministros y estos a otros y los otros a más otros, así hasta que coloquen los más posibles, tienen que ayudar a combatir el desempleo) pero eso sí, el que tiene la palabra es el jefe (si no hay una o varias manos ocultas de las que todos hablamos en la intimidad) ¿intimidad, de que me suena esto? ¡Ya lo recordaré!. Ya tenemos como dice mi amigo Nicolás, una mano firme que nos gobernará en igualdad de condiciones sin importarle la ideología de cada uno ¡Aleluya! (Por cierto, me encanta Leonard Cohen con ese tema).

  Y comienza la legislatura para cuatro años, tenemos un Congreso y un Senado a rebosar, se disponen de todos los medios tecnológicos de última generación para que realicen bien sus trabajos, cafetería propia para que no pierdan el tiempo en salir a la calle, y así se afanen más en sus obligaciones. Cuando tienen que votar, el Jefe les dice el botón que ese día tienen que apretar a la hora de aprobar alguna ley, instrucciones para defenestrar, chillar y patalear al contrario cuando habla, al finalizar se reúnen todos en lel bar, y comentan la jugada. Entre leyes en el hemiciclo, comisiones, propuestas y demás gilipolleces (perdón, no quería emplear vocabulario despectivo pero a veces mi lado rebelde positivo me lleva a palabras inadecuadas, pero necesarias para algunos personajes que necesitan les hablen en tono despectivo), se han ganado el pan de ese día, mas dietas por desplazamientos, aunque no lo realicen (Paga el pueblo, y ese dinero una vez cobrado, no pertenece a nadie).

   Si alguna ley se quiere aprobar y no se tienen los suficientes votos, se acude al más allegado (los reseñados anteriormente), este le pide el oro y el moro (perdón por lo de moro, pero es un dicho, normalmente les ofrecen una sola cosa por esa ley, lo demás se lo darán en la próxima vez que los necesiten), ya tenemos desigualdad entre los españoles, pero al jefe no le importa, saca adelante su propuesta.

  Si la economía va bien, los ricos se llenan los bolsillos y a los pobres nos suben un tanto por ciento para aumentar el consumo y que todo vaya sobre ruedas, pero... si va mal por culpa de quien sea, se llenan los bolsillos los ricos, el pobre se hace cada día más pobre y encima se les atosiga con impuestos directos, indirectos y circunstanciales, todo por el bien del Estado, nos dicen que tenemos que hacer un esfuerzo (la cola del paro llega a Fernando Poo y la de los comedores sociales hasta que las raciones lleguen, los demás que vayan mañana más temprano).

  Pero eso sí, dentro de cuatro años, volveremos a votar (los que lo hagan) ¡Seguro que gana el otro!, se cambiaran de asiento y comenzaremos otra nueva legislatura con nuevas promesas y otros acólitos con un nuevo Jefe.

   Y así podría continuar, hasta que se me acabara el papel para escribir ¡perdón, es mi IPad! (Increíble invento) 

   Todos los españoles (aunque me joda reconocerlo es así, soy español, algo que a muchos les repudia decirlo, pero por desgracia es así, es algo impuesto) somos iguales ante la Ley, tenemos derecho a un trabajo, a una vivienda digna etc etc etc. Y a unos políticos honrados y dignos (Esto no viene en la Constitución).

  Y no me olvido de los banqueros, estos acceden al dinero del Banco Central que es de todos a un interés bajísimo, luego tienen la desfachatez de comprar deuda de los estados a un interés mucho mayor (bonito negocio), deuda que tenemos que sufragar todos con nuestros impuestos y en detrimento del bienestar del pueblo, y sí tienen un buen agujero, no hay problema, el Estado les salva con el dinero de todos.

  ¡Hasta siempre amigo Nicolás Maquiavelo, tú que has sido una de las mentes más privilegiadas sí que tendrías futuro en esta democracia!.

domingo, 15 de junio de 2014

Los silencios bien usados, son la caña.




Cada vez que inicio la redacción de un artículo de mi blog pienso  algo parecido a lo siguiente:

¿Incomodaré a algunos  lectores por tratar este tema?

¿Me congraciaré con algunos otros por abordar esta cuestión?

Por enorme que fuere la dosis de buenismo que me invadiera (dosis que acostumbra a ser siempre minúscula, circunstancia de la que me felicito íntima y repetidamente), no me sería factible agradar o complacer a todo el mundo…por muy bien que yo escribiese…ni tampoco por excelente que fuera mi argumentario….ni aún por novedoso que resultare el enfoque…

No, decididamente creo que no es posible estar  a bien con todos quienes tienen la significada deferencia de leer mis textos, a menos que logre ser un fénix de los ingenios, requisito que obviamente no cumplo, ni cumpliré.

Por el contrario, si que es muy cierta la posibilidad de incurrir en el riesgo de desagradar a la  práctica totalidad de los seguidores. Es mas, no sólo es ello factible, sino que es relativamente fácil que ocurra, a la que uno no preste mucha atención y cuidadoso esmero en seleccionar la temática a tratar.

¿Y por qué razón? Pues porque sabido es que en todos los aspectos de la vida, incluido el literario, la Torpeza es siempre más feraz que el Acierto.

A propósito: ¿me habrá ya sucedido a mí en alguna ocasión, el sembrar un desagrado general?

Yo confío en que no haya sido así, y para prevenirme de que se diera esta terrible circunstancia,  he llegado a la conclusión de que sólo existe una norma preventiva de general aplicación, y que consiste ésta en respetar prudentemente aquel dicho:

 “De lo que no podemos hablar, mejor es callarse”

Me explicaré. La cita es del filósofo Ludwig Wittgenstein y aparece en su “Tratado lógico-psicológico". 

Esta cita, así  a pelo, y mencionada aquí, fuera de su contexto, puede parecer una perogrullada.

Casi podríamos decir que lo es.

Pero no es así realmente…

En mi opinión, “hablar” no consiste únicamente en articular palabras para darse a entender, sino que la acepción de este vocablo incluye la característica de razonar o de tratar de algo practicando, lo que constituye un objetivo netamente más ambicioso. En este contexto más amplio, adquiere pleno sentido la anterior  formulación de Wittgenstein, al entenderse que si creo que no voy a poder razonar sobre un tema, es preferible dejarlo de lado y no “hablarlo”.

Por reflexiva consecuencia de lo anterior, decidí desde un buen principio, que no adoptaría nunca como eje principal de ningún texto que salga de mi cerebrito, de la temática religiosa.

Al establecer así que este tema tema no son “hablables”, no pretendo anatemizarles como no opinable o tratable,  pero, a mi lego entender, no  serán nunca dialogables en el marco de la racionalidad sustentada por el concepto de “hablar”.

Ocurre algo similar cuando dos personas se enzarzan en argumentaciones sobre el tema religioso desde dos creencias distintas, o una de ellas desde un agnosticismo militante, Acostumbra a producirse una discusión básicamente visceral, disfrazada en el mejor de los casos con un arlequinado argumentarlo que resulta bastante deleznable en la gran mayoría de las ocasiones.

 En resumen doy la razón a Wittgenstein a pesar de la aparente inanidad de su formulación.

 De aquí al elogio del silencio, hay sólo un paso… y un paso corto.

 Por chocante que les pueda parecer, considero yo que el uso hábil y oportuno del silencio en una conversación, forma parte del “hablar”, es decir que el callar contiene racionalidad, y puedo hacerme entender de igual forma que con un  breve alto entre dos sollozos se realza la sensación de pena o desconsuelo mucho mejor  que con un lloriqueo continuo que acaba por destemplar al interlocutor.

Leí hace ya algún tiempo una gacetilla cuya tesis era que los silencios debidamente administrados eran unos fuertes inductores de la calidad de una conversación. También propugnaba que en las clases de oratoria debería figurar como elemento clave el uso del silencio intermitente como catalizador del proceso mental de digestión intelectual de quien escucha, y como eficaz activador de una mayor serenidad de espíritu en el interlocutor, quien lo agradece “racionalizando” él a su vez en mayor medida sus contratesis. Ello redunda, sin ninguna duda según el autor del artículo, en una elevación general de la calidad de la comunicación entre ambos. Aseguraba dicho autor (especialista en formar managers para hablar en público) que había podido comprobar su teoría en innumerables ocasiones a lo largo de su vida profesional, y que conservaba grabaciones de conversaciones haciendo uso de los silencios y otras sin tal  estrategia. Podía percibirse con claridad meridiana la diferencia de calidad obtenida.

A mi me convenció , pero la dificultad o mejor dicho la tentación de aumentar el numero de vocablos emitidos por unidad de tiempo es en muchos casos tan fuerte, que relega a un segundo plano la dosificación de los silencios por temor a que sean éstos aprovechados por el otro interlocutor ”contrincante” para insertar subrepticiamente sus contra-argumentaciones.

Es una lástima, pues los símiles que se me habían ocurrido eran bastante ocurrentes y hasta uno de ellos realmente jocoso.

Todo sea por el amor de las buenas costumbres ….y en  favor de mi  tesis del silencio oportuno.